LA 4 ESTACIONES DEL CEA

 

 

PRIMAVERA

Colores de la PrimaveraEl Paisaje. Con la llegada de la primavera, y el consiguiente incremento del número de horas de luz así como de las temperaturas, los cultivos (sembrados en septiembre) comienzan a crecer, después del aletargamiento invernal, cubriendo de verde las llanuras de la parte media y baja del Cea. La primavera es un verdadero espectáculo especialmente en estos campos que se visten de retazos rectangulares de variados colores. Por su parte, las especies que componen el Bosque de Ribera, Sauces blancos, Mimbreras, Álamos blancos, Chopos,… comienzan a cubrirse de nuevas hojas, después de pasar el invierno desnudos. Tanto los Robles como las Hayas que cubren la Cabecera del Cea tardan algo más en recuperar su manto de hojas, hasta un mes después que el Bosque de Ribera, debido a su mayor altitud y, por consiguiente, temperaturas medias más bajas.

Cerezo en flor.

Finalmente, los Encinares de la parte baja del Cea, cubiertos de hojas todo el año, ven crecer los cultivos sembrados a su lado y con ellos forman los valiosos ecosistemas conocidos como Dehesas.

Las Gentes. En primavera, los pueblos comienzan a recuperar su población con la llegada de las personas mayores, que han pasado el invierno con sus hijos, normalmente en las ciudades. El incremento del número de horas de luz anima a todos y, tanto a jóvenes como a viejos, les entra el gusanillo de la primavera. Así mismo, los fines de semana, con la llegada de las familias que escapan de las ciudades, principalmente de León y Valladolid, se llenan los pueblos de la Ribera del Cea.

La Fauna sedentaria. Los huevos de los insectos eclosionan con el buen tiempo, transformándose rápidamente en individuos adultos, predestinados a criar antes de la llegada del próximo otoño; lo mismo acontece con los anfibios. Igualmente, con la llegada de la primavera, los mamíferos hibernantes, como el Oso pardo, Erizo, Topo,… reanudan su actividad en consonancia con las buenas temperaturas, así como los reptiles, que se despiertan de su largo letargo invernal.

Perdiz Roja, ave sedentaria común a lo largo del Cea.

El resto de especies sedentarias que han mantenido su actividad durante el invierno, encuentran en ésta época las condiciones idóneas para traer al mundo sus crías, como hacen la mayor parte de los mamíferos, todos los peces, excepto la Trucha, y la mayor parte de las aves, con sus espectaculares cortejos nupciales, ofrendas a la pareja y cantos: las aves rapaces realizan verdaderas acrobacias en el cielo, al igual que las alondras, los machos de avutardas se pavonean para atraer a las hembras, en sus particulares ruedas, las cigueñas hacen castañear sus picos,…

La Fauna migradora. Al principio de la primavera comienza para muchas aves la llamada MIGRACIÓN PRENUPCIAL, durante la cual llegan a las inmediaciones del Cea determinadas especies para criar, en un viaje de varias jornadas desde el África subsahariana. Así por ejemplo, vienen a reproducirse junto al Bosque de Ribera: el Andarríos chico, la Garceta común, la vistosa Oropéndola (de color amarillo) o el Ruiseñor común, cuyo canto es una verdadera sinfonía y a las montañas, determinadas rapaces como: el Alimoche, el Halcón abejero o el Aguila culebrera, o pájaros como: el Bisbita arbóreo, el Papamoscas gris, la Collalba gris o el Escribano hortelano.

Alimoche, rapaz que llega en primavera a la Montaña del Cea.

En cuanto a las llanuras de la Meseta, llegan desde África, para reproducirse, rapaces como el Cernícalo primilla, el Milano negro o el Aguilucho cenizo, y otros pájaros como el espectacular Abejaruco, la Codorniz, la Tórtola común, varias especies de currucas, los Vencejos, las Golondrinas, los Aviones…

Cernícalo Primilla, que llega en primavera a las llanuas del Cea.